Mr. Bob Dylan

 Bob Dylan

Hace unos días escuché por la radio una canción de Amaral y quedé sobrecogido. No caí al principio en el ritmo, en la letra. Antes de darme cuenta de qué canción era ya había subido mentalmente a Amaral muchos puestos dentro de la historia de la música española. La canción: “Llegará la tormenta”, escogida para la Expo Zaragoza 2008. Es una versión de traducción bastante libre de la inmensa canción A hard rain’s a-gonna fall, de Bob Dylan. A favor de la versión de Amaral hay que decir que la letra realmente conmueve, pero Bob Dylan tiene algo que hace terriblemente difícil hacer buenas versiones de sus canciones. No tiene voz de soprano, desde luego, pero sí tiene una voz que llena habitaciones, porque el sentimiento va incorporado en el timbre fuerte y melódico de la misma (como decía Frank Sinatra, “voz de cello”). Las canciones de Bob Dylan no pueden entenderse separada de Bob Dylan, pertenecen a un mismo núcleo, son un todo. Cada canción es la suma de la letra más la música más la voz más Bob Dylan.

Bob Dylan bebía del country y del folk mientras soñaba con el rock and roll. No es cuestión de contar su vida ahora; para eso ya está Scorcese. El caso es que hasta en doce ocasiones se han propuesto las letras de canciones de Bob Dylan como candidatas al premio Nobel de Literatura. Pero no es tan simple la cuestión como la de un poeta que canta. Hay una generación de cantantes que han conformado en gran medida toda la música moderna. Hablo de los Beatles y de los Rolling, de U2, de Bruce Springsteen, de Leonard Cohen, The Clash, los Sex Pistols, Tom Petty, Eric Clapton, Mark Nopfler. Todo lo que ha sido el rock no podría entenderse sin la base de Elvis Presley, Chuck Berry y Bob Dylan. Bob Dylan no es solo un cantante, es una llave entre todos. Bruce Springsteen explicaba esto con dos frases: “En la música, Frank Sinatra puso la voz, Elvis Presley puso el cuerpo… Bob Dylan puso el cerebro .”; y también: “Sin Bob, los Beatles no habrían hecho el Seargent Pepper, los Sex Pistols no habrían hecho “God Save the Queen” y U2 no habría hecho “Pride in the Name of Love” .” En Wikipedia mismo existen muchas frases de este tipo; tomemos algunas para hacernos una idea:

” Su manera de tocar es totalmente híbrida. Musicalmente no tiene sentido para el erudito. Cuando toca el piano, sólo tiene sentido para el que lo oye. Si fueras músico dirías: pero ¿qué estás haciendo? No tiene sentido. Y lo mismo cuando toca la guitarra. Haga lo que haga, es como si tuvieras que esperar un año o dos para coger el punto de poder escucharlo. La primera vez que lo oyes, es inútil. Después reflexionas y te das cuenta de que es perfecto” (Eric Clapton).

“Dylan ha escrito canciones que tocan lugares de la mente a los que nadie antes había llegado ” (Jerry Garcia).

“Al oírle pensé que un alma cogía la antorcha de América” (Allen Ginsberg).

“Nada de folkie o poeta. Es la gran bestia del rock and roll” (Chuck Berry).

¿Qué marca realmente la diferencia entre Bob Dylan y el resto? ¿Dónde está la raíz de su importancia? Puede parecer una obviedad, pero la razón principal es que Bob Dylan tenía algo que contar (en estos tiempos, algo increíblemente difícil de encontrar), sabía cómo contarlo y lo contaba. Luego está el hecho de que no sólo sabía contarlo, sino que lo contaba extraordinariamente bien. Y la música, se dice que siempre se le ha infravalorado como músico. Y luego el misterio en torno al personaje, y la mística, y el erigirse como voz generacional contra la guerra. Demasiadas cosas en una sola persona, en un solo cantante, que además al quedar unidas hacen que el todo sume más que las partes. Utilicemos una analogía: Leonard Cohen. Leonard Cohen es quizás el otro gran poeta con guitarra al hombro, como en España Serrat o Sabina. Pero si uno escucha un disco de Leonard Cohen, la letra es casi un monólogo en off, la música es casi un susurro. En Cohen la letra destruye la música. En Bob Dylan la música le da forma a la letra. En Bruce Springteen, la voz es lo que conduce tanto a la música como a la letra. Siempre hay en una canción una vocación de pelea entre la música y el fondo. En Bob Dylan, la música dice lo que la letra quiere decir, de ahí la genialidad.

Entre su amplísima discografía, para mí quedan siempre cinco canciones: “Knockin’ on Heaven’s door”, “Forever young“, “A hard rain’s a gonna fall”, “Like a rolling stone” y “The times they are a-changin’“. Pero se podrían mencionar muchísimas más, entre ellas, la popular “Blowin’ in the wind“, “Masters of War“, o rarezas como “One more cup of coffee“.

Knockin’ on Heaven’s door:

A hard rain’s a-gonna fall:

 

“No hay izquierda y derecha, hay arriba y abajo“. Bob Dylan 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: