¿Dónde encontrar ebooks?

Ebooks 

Cuando una persona siente pasión por algo, la vida lo predispone a ir encontrándose por el camino con pequeños hallazgos que van rodeando sus aficiones e intereses. Así, al que le gusta el jazz nunca deja de descubrir locales en penumbra con saxos maravillosos de vez en cuando, o a quien le gustan las novelas policíacas encuentra autores semidesconocidos del thriller más allá de Agatha Christie o Patricia Highsmith. Decía Paulo Coelho aquella famosa frase, en El Alquimista, de que: “Cuando deseas alcanzar u obtener algo en la vida, el universo conspira para que lo logres”. Tenga razón o no, la vida se abre camino, de un modo u otro.

Me reconozco, para bien o para mal, un lector compulsivo. Hace ya algún tiempo, la biblioteca de mi casa se quedó pequeña y me encontré releyendo libros, sin presupuestos propios para lanzarme a las librerías a gastarme mis saldos universitarios en una tasa de tres o cuatro libros al mes. Por ello, y a raíz de la popularidad de los portátiles, me puse a indagar en el mundo de los e-books o libros electrónicos. A los libros, aunque su bajo tirón popular esté a años luz de la música en cuanto a descargas peer-to-peer, descargas directas o similares, les pasa un poco como a ésta en cuanto a derechos de autor. En la mayoría de los países, una obra queda “liberada” de sus derechos de autor a los setenta años de la muerte de éste.  Pero como el peer-to-peer hasta la fecha no es delito cuando no hay ánimo de lucro, la web también se encarga de mantener sus pequeñas bibliotecas virtuales, y no me refiero a la Biblioteca Cervantes

 

Como las viejas librerías que huelen a libro, éstas no se encuentra por casualidad con una consulta rápida, no es todavía carne de Google. Hay que bajar a un subterfugio web más antiguo, que cada vez desaparece más de la memoria colectiva, el primer gran chat a nivel mundial antes de que el chat fuera una cultura de masas, ahora algo denostada. Me refiero al IRC. Este chat ha sido utilizado como medio de comunicación político, como medio de transferencia de archivos, como chat originario, etc. Se compone de varias redes, entre las más famosas entre los hispanohablantes podemos encontrar el IRC Hispano; no obstante, la red a la que nos vamos a referir se llama Undernet. Lo más apropiado para manejar este chat es bajar el programa Mirc, podéis hacerlo desde este enlace.

Canales en Mirc

Una vez instalado, hay que conectarse a la red Undernet. Tras habernos conectado a esta red, hay que buscar el canal #Libros, o bien escribir en la línea de comandos: /join #libros. Para libros en inglés, podéis buscar en el canal #Ebooks. Finalmente, dentro de cualquiera de estos canales ya se trataría de buscar el libro en cuestión. Hay dos procedimientos:

1. Escribe @find la sombra del viento (por ejemplo, también se puede buscar un autor). Los conectados te enviarán automáticamente una lista de resultados para tu búsqueda. Copias el enlace que te den, que siempre empieza por un signo !, y lo pegas en la ventana del canal (aquella donde aparecen los usuarios). Se te enviará una ventana para iniciar la transferencia.

2. Mire todos los libros disponibles de un determinado usuario conectado. Para ello utiliza el comando @Nombredeusuario, según el nombre de cada uno. Se te enviará un documento con una lista de todos los libros disponibles por dicho usuario. Después copias el enlace o los enlaces que te interesan (desde el signo ! hasta la extensión -.doc, .zip, …-) y lo pegas en la ventana del canal. Este método es más práctico si quieres bajar muchos libros de un mismo autor o no sabes muy bien qué libro buscar.

Nota: Es importante, antes de buscar nada, comprobar que el Mirc no esté configurado para ignorar determinado tipo de archivos. Para ello, en las opciones de Mirc hay que buscar donde pone “Ignore” o “Ignorar” y desactivar la casilla. Por otro lado, cabe mencionar que los usuarios que ocupan los primeros puestos, que tienen una @ o un + delante del nombre, son los que más probabilidad tienen de tener los libros que buscas, y no son personas físicas sino bots, una especie de servidores automáticos que responden a tus búsquedas y a tus envíos. Por lo tanto, no intentes hablar con ellos ni les des las gracias, simplemente utiliza las órdenes de búsqueda.

El procedimiento para una persona muy neófita parece algo farragoso, pero realmente merece la pena. Aquí puede encontrarse casi cualquier libro imaginable, incluso los bestsellers más actuales. Si no se encuentra aquí seguramente todavía no ha sido digitalizado. Solo queda decir aquello que oyó San Agustín: Tolle, Lege.

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